Que dicen los expertos acerca de Vasa Previa

Vasa Previa es una condición rara y casi siempre letal. Por  años hemos tratado de alcanzar a la  comunidad de ginecoobstetras en general para  que le den importancia a  esta condición y comprendan  que esta puede resultar en la muerte de un infante totalmente normal.  La tragedia es aún mayor, porque el embarazo no presenta frecuentemente ninguna complicación, y  el fallecimiento del bebe ocurre muy al final del embarazo cuando los padres están esperando con emoción y esperanza  el nacimiento de un bebe saludable. Nuestras recomendaciones para que se realizen revisiones más frecuentes han sido criticados porque se piensa que la condición es rara y efectivamente lo es. Sin embargo, muy pocas otras condiciones conducen a tan alta mortalidad en un feto previamente normal. Las razones que se dan es que es extremadamente costoso detectar vasa previa usando  ultrasonido y que se requiere un grado razonable de habilidad para hacer el diagnóstico. Por lo cual no es estándar médico el buscar vasa previa. No obstante, hemos identificado que una placenta baja durante el segundo trimestre es un factor de riesgo importante, y se recomienda una revisión localizada con un sonograma transvaginal con Doppler en color para buscar vasa previa en mujeres cuyas placentas han sido identificadas como  bajas en el segundo trimestre, sin importar si la placenta permanece baja o no. Otras mujeres que deberían ser  examinadas para diagnosticar vasa previa incluyen esas cuya placenta presenta lóbulo succensuriado, mujeres con embarazos múltiples, y aquellas cuyos embarazos son el resultado de una fertilización in- vitro. Ya que  la supervivencia de un bebe depende casi completamente de un diagnóstico prenatal, esta estrategia de una revisión selectiva, seguida por un parto por cesárea electiva, ayudará a reducir la mortalidad causada por vasa previa.

Yinka Oyelese, M.D
Georgetown University Hospital, Washington, D.C. /Octubre 2001

 

Vasa Previa es una condición rara pero bien conocida  y respetada en el área en la cual practico, obstetricia. Los avances en ultrasonido han brindado una gran ayuda en el diagnóstico y el manejo de este problema. El mayor problema es identificar las pacientes que presentan un riesgo para esta condición. La forma de  descubrir esta rara anomalía de placentación  es a través de un ultrasonido de rutina entre las semanas 18-20. Si hay una placenta baja o placenta previa, nosotros examinamos la parte más baja del útero con un doppler flow. Enviamos entonces a estas pacientes a un centro de ultrasonido para su confirmación. Además, algunas pacientes con sangrado anormal durante el segundo y tercer trimestre necesitan una evaluación apropiada para esta condición. La tasa de mortalidad en fetos sin que esta condición sea detectada varía de 33% a 66%. La tasa de mortalidad  es muy baja  cuando se realiza una cesárea electiva en el momento en que los pulmones del feto alcanzan su madurez.

Frank A. Frenduto, M.D.

Ginecólogo Obstetra, Durham, North Carolina/ Octubre 2001 

 

Creo que es realmente importante concientizar a los médicos y los sonógrafos que hacen ultrasonido obstétricos para buscar indicios potenciales de esta peligrosa condición. Creo que vasa previa es más común de lo que se cree. Solo en mi práctica,  he diagnosticado cinco pacientes con vasa previa en el último año.  Yo exhorto a mis estudiantes a que busquen indicios de vasa previa. Si una placenta es bilobada, sin tomar en consideración la localización o si hay vasos sanguineos sospechosos en la periferia de la placenta, lo cual puede ser un indicio de origen membranoso del cordón umbilical, entonces se debe hacer un examen usando un imagen con colorflow sobre la os interna (entrada) del cervix para excluir vasa previa.

Harris Finberg, M.D.

Radiólogo obstetra en Phoenix, Arizona  Noviembre 2000


Por supuesto que apoyo su meta para concientizar sobre vasa previa. Desgraciadamente, me temo que es un problema que continuará eludiendo aun al sonógrafo más atento a menos que busque activamente vasa previa. Adicionalmente, tengo suerte de que todas las máquinas de ultrasonido en mi unidad tienen color Doppler. Desafortundamente, este no es el caso en muchos hospitales alrededor del mundo, lo que hace la detección de esta condición aún más difícil.

Basky Thilaganathan
Director, Fetal Medicine Unit
/St.George's Hospital Medical School London  Junio 2001